|
|
Hi era però no. Allà la teníem, com absent, com vivint de forma feixuga la insuportable lleugeresa de l’ésser. I ni va votar ‘no’ a la proposta de diàleg Estat-Catalunya impulsada per CiU, ICV i ERC, ni va votar-hi que sí, com insòlitament havien decidit fer els seus companys del PSC, dels quals en va ser cap de llista fa poc més d’un any.
|
|
|
El martes, Chacón, sentada en su escaño del Congreso con un semblante de explícito tedio no votó. Simplemente no lo hizo. Ni se abstuvo. Se ausentó (vitalmente). Estaba pero no. Allí la teníamos, como ausente, como viviendo de forma pesada la insoportable levedad del ser. Y ni votó ‘no’ a la propuesta de diálogo Estado-Catalunya impulsada por CiU, ICV y ERC, ni votó que sí, como insólitamente habían decidido hacer sus compañeros del PSC, de los cuales fue cabeza de lista hace poco más de un año. Ni lo uno ni lo otro. Ni-ni. Como aquellas criaturas que hace unos pocos años hicieron furor en los media como etiqueta descriptiva de una cierta generación perdida que ni trabaja ni estudia.
|