|
|
Desgraciadamente, en el mundo cooperativo existe una correlación excesivamente elevada entre los casos de éxito y los casos que han tenido que renunciar al modelo cooperativo empujados por las limitaciones que plantea la actual legislación de cooperativas. Desde este punto de vista, Clade considera muy inteligente abrir puertas que, en un momento dado, puedan ser utilizadas para hacer frente a necesidades de crecimiento. El cambio de forma jurídica que se han visto obligadas a hacer tantas empresas cooperativas -para que el marco jurídico excesivamente restrictivo no les ha permitido la adaptación a las necesidades del medio- se debería evitar a toda costa. Y, por tanto, está bien que el nuevo proyecto de ley instrumentalice herramientas para poder afrontar déficits habituales del mundo cooperativo; porque es más fácil que acabe renunciando a los valores de la economía social cuando un proyecto se ve obligado a transformarse en otros modelos de organización empresarial más propios del mundo capitalista, que cuando se abren puertas a nuevas formas hacerse sin renunciar al modelo de organización cooperativo.
|