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So kann man oft allein durch die Sinne der Seele, ohne rationaler Vermittlung, die unaussprechliche Zärtlichkeit der Weih-nachtszeit spüren, die Kraft und betrübte Süße der angebotenen und geopferten Liebe in der Fastenzeit, die unsagbar strahlende, geistliche Freude in der Osterzeit, die vibrierende Kraft unwiderstehlichen Lichtes zur Pfingstzeit.
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Así , en el tiempo de Cuaresma, María exhorta a la parroquia: "Esta tarde os invito especialmente a honrar, durante la Cuaresma, las llagas que mi Hijo recibió por los pecados de esta Parroquia. Uníos a mis oraciones por la Parroquia, para que se alivie Su sufrimiento" (Mens. 22.03.84); "Queridos hijos, esta tarde os invito a honrar de manera especial el Corazón de mi Hijo Jesús. Ofreced oraciones de reparación por la herida abierta del Corazón de mi Hijo. Este corazón es herido por cada pecado grave" (Mens. 05.04.84). Referencias análogas recorren la práctica totalidad de los mensajes dados en el Tiempo de Pascua, de Pentecostés, de Adviento, de Navidad, en las Solemnidades de la Anunciación, de todos los Santos, en la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, y en el aniversario de las apariciones. Incluso últimamente, en la Fiesta de Santiago Apóstol, santo patrón titular de la parroquia de Medjugorje, la Virgen nos exhorta de forma explícita a una comunión más intensa y concreta con el Cielo, mediante una relación viva y consciente con los Santos que Dios ha puesto especialmente cerca de nosotros: "Queridos hijos, hoy me regocijo con vuestro santo patrón
Pedid a través de vuestros santos protectores, para que os ayuden a estar abiertos a la voluntad de Dios" (Mens. 25.07.02).
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