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En China se consume siguiendo aún hoy un antiguo ritual, según reglas establecidas: la temperatura varía según el tipo de té: casi hirviendo si se trata de té negro, alrededor de 80-85°C en el caso de los tés fermentados, y 70°C para los tés verdes. En Japón, la ceremonia del té se llama Cha No Yu y, al igual que en China, su preparación se considera un momento importante. En el país hay muchas escuelas de té, destinadas sobre todo a las mujeres. El agua se hace hervir en una tetera de hierro y en cada tacita de cerámica se vierte una cucharadita de té verde en polvo. Luego se vierte el agua y se mezcla todo con un batidor de bambú. Cuando aparece una leve espuma, el té se puede servir. Los árabes aliñan el té con hojas de menta fresca y lo sirven en vasos especiales en vez de tazas. También es muy complejo el ritual de los hombres azules del Sahara, los Tuareg. Se consumen, según la tradición, tres tés de menta diferentes, uno tras otro. Se pasa del primer té, fuerte y amargo, símbolo de la muerte, servido levantando la tetera para que se forme un poco de espuma en la taza, al segundo té, para el cual se añade agua hirviendo en la tetera y más hojas de menta, con el fin de obtener un resultado más suave, símbolo de la vida. Se concluye con un té mucho más azucarado y liviano, símbolo del amor. Esta compleja ceremonia requiere unas 2-3 horas. En Inglaterra se consumen distintos tés en varios momentos del día: los tés aromatizados se consumen solos, mientras que las variedades Assam, Ceylon y Darjeeling se beben con azúcar y leche. Los irlandeses sustituyen la leche con nata, más nutritiva. En Rusia el consumo de té es alto. Se sirve fuerte, vertiendo el agua hirviendo del samovar, especie de gran hervidor con dos teteras, una grande para el agua caliente y una pequeña para la infusión. En Francia y en Alemania el consumo de té ha aumentado considerablemente en los últimos años: las variedades preferidas son Darjeeling, Assam y, sobre todo, el té negro ahumado, Lapsang Souchong. En Italia se bebe por la mañana, se bebe por la tarde, se bebe por la noche. Sobre todo si es bueno como el té Manuel.
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