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Furthermore, that which, in our memory, is the character of what was seen, heard and thought -- this is, in that particular faculty of the soul, the character of the sky which flowed into us at birth.
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7.8 Puede decirse, en general, que una vida fácil y feliz sólo puede lograrse si los rayos y las cualidades de los planetas armonizan entre sí de la manera apropiada, vale decir, geométricamente. Esto sólo se produce cuando el carácter de toda la configuración celeste se imprime en el poder procreador, nutricional, formativo, sensual y animal del ser humano. Pues el cuerpo es una materia prima demasiado tosca para que sea capaz de absorber el sutilísimo carácter de una cosa intangible pero, aun así, perceptible. Creo que ésta es por lo tanto la razón de que, aunque el cielo realiza constantemente toda clase de cambios posibles, se preserva no obstante el carácter de esa configuración, a saber, la configuración que se hallaba en los cielos cuando la vida del ser humano fue encendida al nacer y, por así decirlo, vertida en el molde... Las imágenes de las cosas celestes se imprimen en el interior del ser humano mediante algún método de absorción oculto... Aun más, eso que, en nuestra memoria, es el carácter de lo que se vio, oyó y pensó; vale decir, en esa particular facultad del alma, el carácter del cielo que se virtió en nosotros cuando nacimos. Por otro lado, cualquier acto de pensar que nos lleve a recordar [nuestro nacimiento], o cualquier acto de volver a sentir que nos mueva a traer a la memoria nuestras primeras sensaciones, es en todo caso, por algún proceso misterioso, el renovado movimiento del cielo y el tránsito de los planetas por las posiciones natales.
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