paused for – Spanish Translation – Keybot Dictionary

Spacer TTN Translation Network TTN TTN Login Deutsch Français Spacer Help
Source Languages Target Languages
Keybot      51 Results   13 Domains
  gameinfo.euw.leagueoflegends.com  
Jhin paused for a moment to study the woman’s cherubic face. It was round and perfectly symmetrical. A dull and predictable design. Removed, it would make a terrible mask.
Jhin se detuvo un momento y estudió la cara angelical de la mujer. Era redonda, y perfectamente simétrica. Un diseño simple y predecible. Sería una máscara lamentable si se la quitara.
  www.lasalle2.org  
John Johnston, Superior General, leading the members of the Chapter in the singing of the Veni Creator Spiritus. Then, after a few words from Br. John, the Assembly paused for a few moments of silent prayer and reflection.
Desde el tiempo de su Fundador, San Juan Bautista de La Salle, el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas ha sido gobernado por 25 Superiores. Hoy, los Hermanos Capitulares del 43º Capítulo General han elegido al Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría, hasta ahora Vicario General, como el 26º sucesor del Fundador.
  2 Hits www.hybridoma.ru  
After Halloween season is over we resume some of the makeup series that got paused for the invasion of the Halloween makeup tutorials, today we resume the color eye makeup, those makeups created to intensify the eye color, today we...
Después de que haya acabado la temporada de Halloween que ha acopado gran parte de los tutoriales, retomamos una de las series que dejamos aplazadas, hoy retomamos los maquillajes para acentuar el color de ojos, voy vamos a recrear un... Continue reading →
  2 Hits barcelonareview.com  
She stepped over the clear water rushing in the gutters with the elegance of a heron, she paused for a moment in the sunlight on the Pont St -Louis and I ducked behind a kiosk shaped like a giant orange.
Fue difícil no perderla de vista en el metro. Todos íbamos pegados unos a otros en una intimidad abrumadora, pero ella es una mujer más bien baja. Se colaba en los huecos sin que se notase, sin obstruir el paso de nadie; no se quitó el libro de delante de la cara, siguió leyendo durante todo el trayecto. No remoloneó al caminar por la ciudad; en todo momento la tuve a un golpe de vista, e incluso me acerqué a ella por las callejuelas menos transitadas, a menos de veinte metros, viéndola taconear a paso ligero por los quais y atravesar el puente al final. No titubeó una sola vez, nunca volvió la vista atrás. Salvó el agua clara que se tragaban las alcantarillas con la elegancia de una garza real; hizo una mínima pausa al sol en el Pont St-Louis; me cobijé tras un quiosco en forma de naranja gigante. Pero ella no miró atrás y sólo alzó la cara para que le diera el sol. Y su cabello negro se mecía y resplandecía sobre sus hombros con un brillo novedoso, extraño, siniestro, reluciente. Para mí, se había convertido en una desconocida, todos sus gestos como secretos recién desvelados. Avanzó por la Rue St-Louis y entró en el hotel meneando el dobladillo de la falda. Me dejó con todo el día por delante, con tiempo de sobra para pasar el rato de cualquier manera, sin perder de vista la puerta del hotel.