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¿Quién no ha oído hablar de influencers? Viajes 24/7 que nos ponen los dientes largos, fiestas propias de la jet set neoyorquina, desayunos para alimentar a un regimiento...Y todo ello costeado en su mayoría por las marcas con fines publicitarios. Como hablábamos en nuestro artículo “Marketing de influencers, la estrategia estrella”, en torno al 70% de los usuarios afirman que estas personalidades juegan un papel determinante durante el proceso de decisión de compra. Estas cifras han llevado a que más del 50% de las empresas inviertan parte de su presupuesto publicitario en acciones de marketing de influencia. Pero, ¿saben las agencias de comunicación gestionar este tipo de campañas? La respuesta en la gran mayoría de los casos es NO. Al ser personas normales y no celebrities, caen en el error de llegar a acuerdos sin validez legal real. Además, el hecho de que gran parte de estas colaboraciones no conlleven retribución por parte de la marca, sino que se paga en productos, lleva a las empresas a la falsa conclusión de que no es necesaria establecer una relación contractual entre las dos partes. El branded content, una asignatura pendiente Otro de los grandes errores nace de la falta de entender el branded content. El branded content no es publicidad, sino que es contenido que entretiene a la vez que informa pero sin llegar a ser intrusivo. A pesar de que seguramente todos los expertos en marketing conocen esta definición, siguen cometiendo el error de crear campañas en las que imponen a las influencers un tipo de publicaciones que distan mucho de una auténtica estrategia de branded content. Aquí podéis ver un ejemplo: La marca de maquillaje Real Technique lanzó la campaña #therealparty y de un día para otro las redes se inundaron de fotos de influencers españolas utilizando estas brochas que hasta el momento no habían mencionado nunca. ¿Crees que campañas como esta despiertan empatía en los consumidores o por el contrario rechazo? Desde mi experiencia, digo que cuando ves que una marca lanza una campaña masiva con influencers poniendo el foco en su producto y no en sus valores de marca, puede conseguir un social reach muy alto, pero la conversión, y por lo tanto el retorno de la inversión, va a ser muy bajo. Además, este tipo de contenido no resulta natural para los consumidores, sino que se aprecia manipulado. La selección, la clave del éxito Hablar de campañas de marketing de influencia masivas nos lleva a otro punto importante para la gestión de este t
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