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Wir wollten nicht nur Texte ins Persische übersetzen (Übersetzen als aktuelle Leistung), sondern diese Texte auch im Prozess unseres Miteinander-Seins anwenden, um die Affekte selbst in einer neuen, auf Kooperation basierenden Organisierung zu übersetzen (Übersetzen als virtuelle Leistung); das heißt, der Prozess der Übersetzung sollte uns dazu dienen, das konkrete Leben zu rekonstruieren, die singuläre und lokale Situation zu überdenken und gleichzeitig die Affekte zu übersetzen: eine affektive Übersetzung.
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Consideramos que textos como los de Blanchot son mundo,[6] y consideramos al mundo como un taller colectivo libre para la autoformación, el juego, la risa y la experiencia. Si el texto es el mundo, un laboratorio de investigación sin telos,[7] y si la cooperación facilita la producción de nuevos afectos políticos, entonces solo queda organizar nuestras (anti)pedagogías, aumentar nuestra inteligencia colectiva, forjar conceptos y emplearlos. Hemos aprendido de Nietzsche que “quien es radicalmente maestro no toma ninguna cosa en serio más que en relación a sus discípulos, ni siquiera a sí mismo”,[8] y en este sentido hemos intentado aprender a comprender el acto de organizar como la puesta en relación de multiplicidades, entre singularidades, en una nueva composición menor: un maestro solo tiene sentido en relación con la multiplicidad de estudiantes, junto a ellos, alrededor de ellos y no más allá de ellos como un superior, de la misma manera que el titiritero del teatro de marionetas de Kleist solo tiene sentido en relación con las marionetas, al lado de ellas y junto a su multiplicidad.[9] De esta forma, no queríamos tan solo traducir textos al persa (la traducción como una ejecución real), sino emplearlos en los procesos de nuestro estar-juntos con el fin de traducir los afectos mismos en una nueva organización basada en la cooperación (la traducción como una ejecución virtual); es decir, el proceso de traducción como la reconstrucción de una vida concreta, reconsiderando la situación singular y local, y al mismo tiempo traduciendo los afectos: una traducción afectiva. Se pueden mencionar aquí dos ejemplos de esta actividad. Primero, la adaptación de esos textos en la producción de emisiones online de radio experimental: recomponiendo fragmentos de texto heterogéneos en un nuevo ensamblaje sonoro con el objetivo de refinarlos y presentar una comprensión pragmática de la teoría. Y segundo, la adaptación de esos textos a la producción de un pensamiento-imagen: la experimentación con conceptos, imágenes, intensidades, acontecimientos, humores, expresando una práctica teórica aplicada a la construcción de algún tipo de películas experimentales de bajo coste. Plegando así el texto en el mundo: de la subjetividad al pensamiento a la vida.
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