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Visita del rompehielos atómico “Lenin”. En las numerosas expediciones en el Ártico ruso, hacia las diferentes bases y asentamientos en el extremo Norte del país, se vio claramente la necesidad de prolongar la autonomía de los barcos. Los rompehielos consumen una gran cantidad de energía, debido a la potencia que necesitan para romper la coraza helada del océano. En los tradicionales rompehielos diésel, aun llevando un 70% de su peso en combustible, la autonomía llega a un máximo de 40 días. La Unión Soviética decidió la construcción del primer rompehielos alimentado por energía nuclear y construyó en los astilleros de San Petersburgo el primer rompehielos atómico del mundo, el “Lenin”. Botado en 1957, fue completado en 1959. Estaba alimentado por 3 reactores nucleares, que luego fueron sustituidos por 2 de un tipo más avanzado y seguro. La nave tenía una autonomía de un año, con una potencia de 45.000 caballos. En 1989 fue retirado del servicio, tras haber recorrido casi 600.000 millas náuticas (un millón de kilómetros) entre los hielos del Ártico. Funciona como museo en la ciudad de Múrmansk donde se encuentra “Atomflot”, la sede de la flota rusa de rompehielos nucleares, la única del mundo. Visitaremos el “Lenin” y podremos ver las diferentes estancias del barco, adaptadas a una tripulación que debía pasar largos periodos en autonomía total, sin contacto con el exterior: Cantina, cine, enfermería, camarotes, sala de mapas, puente de mando y, por supuesto, la sala donde se encuentran los reactores nucleares, hoy desactivados.
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