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Cuando Ustedes reciban esta carta, ya no estaré entre los vivos! Lo que durante todos estos meses ocupó tantas veces nuestros pensamientos, sin que pudiéramos evitarlo, va a tener lugar. Siento muchísimo no poder volver a ver a Paul, a quien habría esperado para hoy. Por otra parte es bueno que durante estos días esté en casa – así pueden consolarse unos a otros. Si me preguntan cómo me siento, puedo responder que estoy: 1. alegremente conmovido, 2. lleno de expectativas! Respecto a lo primero es que hoy terminan para mí todos los dolores, toda la miseria terrena – y Dios enjugará cada lágrima! Qué consuelo, qué maravillosa fortaleza produce la fe en Cristo que nos precedió en la muerte. En El he creído y precisamente hoy creo en El más firmemente y no seré decepcionado. Como ya le he hecho tantas veces, también hoy quiero llamarles la atención sobre Paulus. Abran los siguientes textos: 1 Cor. 15, 34 - 55; Rom. 14, 8. Ay, adonde quiera que miren, por todas partes nos encontramos con el júbilo de la filiación divina. Y qué puede ocurrirle a un hijo de Dios? De qué tendría yo que tener miedo? Al contrario: “alégrense, otra vez les digo, alégrense!” Respecto a lo segundo es que hoy ha llegado la hora más importante de mi vida! Todo lo que he hecho hasta ahora todo lo que he aspirado y realizado, todo estaba orientado a una meta, cuya marca hoy será superada. “Lo que ningún ojo vio, lo que ningún oído escuchó y lo que jamás penetró corazón alguno, Dios lo tiene preparado para aquellos que lo aman.” (1 Cor. 2, 9). Ahora mi fe se convertirá en contemplación, la esperanza en posesión y tendré para siempre parte con Aquél que es el amor! Y no tendría que estar lleno de expectativas? Cómo será todo eso? Podré ver aquello sobre lo cual me ha sido permitido predicar. Ya no habrá ni misterio ni conjeturas tormentosas. Podré acurrucarme a los pies de quien aquí en la tierra ha sido mi madre y guía! Y Santa Teresita del Niño Jesús, mi amiga predilecta, me tomará de la mano. Hoy tiene lugar el regreso a la casa del Padre, entonces, no es para estar contento y lleno de expectativas? Además volveré a ver a todos aquellos que amé aquí en la tierra y que me eran cercanos. La abuela, el tío Hermann, etc., etc.
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