|
|
– Vor diesem Hintergrund scheint es mir wichtig, einen Fall von Umgang mit Zeugenschaft zu unterstellen, bei dem die Zeugenschaft nicht Mittel (das dann mehr oder weniger geeignet für etwas sein kann), sondern geradezu Grund ist – und dabei doch nach einer Untersuchung zu verlangen scheint: Nach der ersten Beglaubigung durch Moise und in der Folge durch mich – im Sinne einer Zuhörer_innenschaft, die eine Sache erst in den Status einer Zeugenschaft versetzt – folgte eine Praxis von Abwägen und Nachforschen, eine Bewegung zwischen möglichem Argwohn auf der einen und Vertrauen auf der anderen Seite.
|
|
|
BRIGITTA KUSTER: En este caso específico, no resulta irrelevante remontarse al principio de esta historia, cuando hace dos años se supo de la existencia en el Camerún actual de un posible testigo de acontecimientos del periodo colonial alemán de finales del siglo XIX, en forma de un recuerdo que, por así decirlo, había acompañado como un equipaje a una historia de migración contemporánea. De esta suerte, resultó que el testimonio por el que preguntas fue incluido en el sumario por el asesinato del bisabuelo de Moise Merlin Mabouna. En cierto modo, primero estaba ahí sin más, y sólo con el tiempo, y en el proceso judicial, comenzó a cobrar significado y «verdad» respecto a otras formas de saber incluidas a grandes rasgos en el archivo colonial. Sobre este trasfondo, me parece importante asumir un caso de testimonio en el que éste no es un medio (que puede resultar más o menos adecuado para algo), sino precisamente el fundamento –y al mismo tiempo, parece reclamar sin embargo una investigación: después de la primera certificación a través de Moise y más tarde a través mío – haciendo las veces de un auditorio, que es lo único que transforma un suceso en un testimonio susceptible de verdad–, dimos paso a una praxis de ponderación e indagación, un ejercicio que se sitúa entre el posible recelo, por un lado, y la desconfianza, por el otro. ¿Qué es, por encima de todo, lo que hace que un testimonio sea tal, sino la confrontación con otros posibles testimonios que hacen que surja la duda? En el modelo jurídico, por ejemplo, en una vista judicial con testigos vivos, con frecuencia se exhorta a estos a que repliquen una afirmación, y cuanto más capaces son de aferrarse durante el proceso a su testimonio originario, tanto más crece su credibilidad como testigos: resulta evidente que la aptitud de un testimonio queda en tela de juicio cuando éste se repite literalmente. ¿Y acaso, llegados a este punto, la aptitud de un testimonio sólo se torna manifiesta cuando éste provoca el común acuerdo, entendido como condición de consenso –o, para ser más exactos: común entendimiento?
|