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Vom Anfang seiner Tätigkeit in Medjugorje hat er geistliche Bücher geschrieben: „Betet mit dem Herzen“, „Gib mir dein verwundetes Herz“, „Feiert die Messe mit dem Herzen“, „In der Schule der Liebe“, „Betet meinen Sohn mit dem Herzen an“, „Mit Jesus und Maria die Golgota hinauf, zur Auferstehung“, „Betet gemeinsam fröhlichen Herzens“, „Mutter, führe uns zum Frieden“, „Folge mir mit dem Herzen nach“, „Gespräche“, und „Fastet mit dem Herzen“, sein letztes Buch, das in diesen Tagen im Druck ist.
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Desde el inicio de su actividad en Medjugorje comenzó a dedicarse a su trabajo literario, escribiendo libros de contenido espiritual: Oren con el corazón, Dame tu corazón herido, Celebren la Misa con el corazón, En la escuela del amor, Adoren a Mi Hijo con el corazón, Con Jesús y María en el Gólgota hacia la Resurrección, Oren juntos con el corazón gozoso, Madre, guíanos a la paz, Sígueme con el corazón, Conversaciones y Ayunen con el corazón,que será publicada en estos días. Los libros de Fr. Slavko Barbaric han sido traducidos en veinte idiomas e impresos en más de 20 millones de ejemplares en todo el mundo. Además de libros, publicó artículos en diversas revistas. Fue redactor jefe del Boletín de San Francisco en Capljina, colaboró en las revistas Tradición Católica, Vocero de la Paz y en la radioemisora “Mir” de Medjugorje. Junto a su trabajo de escritor, habló incansablemente a los peregrinos, dirigió las adoraciones eucarísticas, las oraciones ante la Cruz, el rezo del rosario en el Podbrdo y la devoción del Vía Crucis en el Krizevac, lugar en el que terminó su vida terrenal. Dirigió encuentros anuales para sacerdotes y jóvenes, en la casa provincial “Domus Pacis” dirigió semianrios de ayuno y oración. Debido a los grandes dazos provocados por la guerra fundó y dirigió una institución para la educación y el cuidado llamada la “Aldea de la Madre” en la cual actualmente viven más de 60 personas (huérfanos de guerra, ninos de padres separados, madres solteras, y ancianos abandonados y ninos enfermos). Si alguien quería a los ninos era justamente Fr. Slavko. Y los pequenos también lo amaban: siempre estaba alrededor de ellos y él siempre supo reunirlos en torno a él - tal como Jesús! Su formación y educación psicoterapéutica le permitieron el trabajo con los adictos de la comunidad “Cenáculo” que fundó Sor Elvira y especialmente en la casa de Medjugorje, el “Campo de la Vida”. La ayuda de los benefactores de todo el mundo procuró encauzarla en dos fondos: el “Fondo para los hijos de los caídos en la guerra de liberación de la patria” y el “Fondo de amigos de jóvenes con talento” - para ayudar a jóvenes estudiantes.
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