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Básicamente, los personajes en "La mujer al borde del tiempo" eligen su oficio. Hay muchas labores necesarias que todo el mundo comparte. Casi todo el mundo toma parte en la educación de los niños como una de sus tres co-madres, pero esto no es obligatorio. El trabajo sucio sí es obligatorio. Todo el mundo tiene que realizar algún tipo de labor física, todo el mundo tiene que trabajar en aquello que sostiene la sociedad, todo el mundo participa en el gobierno por sorteo. En general, siempre he pensado que elegir por sorteo no es una manera tan mala de hacer las cosas, pero nunca he conseguido convencer a otras personas de ello. Cuando formé parte de un par de jurados para la adjudicación de becas para producción artística, dije que la manera más justa de eliminar nuestros propios prejuicios era leerlo todo, eliminar la mitad menos interesante de las propuestas, y luego decidirlo por sorteo. Así no serían las mismas personas las que reciban las becas sólo porque parezca la decisión menos arriesgada. En general, el Gobierno está a la venta, si tienes suficiente dinero, puedes comprarte un cargo político o un escaño en el Senado, o lo que sea. Simplemente sobrecargas los medios. Allí, el gobierno es elegido por sorteo, y todo el mundo desempeña esta labor durante un año, cuando se les llama. Hay muchas cosas que la gente elige hacer, y otras se eligen por sorteo. Los distintos papeles sociales se turnan, algunos son elegidos por las personas, otras por gente que debe contribuir, y otros son repartidos por sorteo. La justicia es muy importante para mí, y me pareció una manera justa de gobernar un lugar.
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