|
|
I testi sconvolgenti o molto critici dei trovatori e dei cronisti dell’epoca saranno il nostro filo conduttore, e specialmente la straordinaria “Canzone della crociata albigese”, in forma di chanson de geste, composta di circa 10.000 versi, conservata in un solo manoscritto completo alla Biblioteca Nazionale di Francia.
|
|
|
Gracias a la capacidad de improvisación y de fantasía, gracias al esfuerzo, la paciencia y la resistencia (¡esas noches interminables!) de todo el equipo de cantantes, con Montserrat Figueras, Pascal Bertin, Marc Mauillon, Lluís Vilamajó, Furio Zanasi, Daniele Carnovich y los de La Capella Reial de Catalunya, así como de instrumentistas, con Andrew Lawrence-King, Pierre Hamon, Michaël Grébil, Haïg Sarikouyomdjian, Nedyalko Nedyalkov, Driss el Maloumi, Pedro Estevan, Dimitri Psonis y los otros miembros de Hespèrion XXI, sin olvidar a los recitantes Gérard Gouiran y René Zosso, nos adentraremos en profundidad en esa trágica pero siempre maravillosa aventura musical occitana y cátara. En siete grandes capítulos, pasaremos a lo largo de más de cinco siglos de los orígenes del catarismo al auge de Occitania, de la expansión del catarismo al enfrentamiento de la cruzada contra los albigenses y la instauración de la Inquisición, de la persecución de los cátaros a la erradicación del catarismo, de la diáspora hacia Italia, Cataluña y Castilla al final de los cátaros orientales con la toma de Constantinopla y Bosnia por parte de los ejércitos otomanos. Las numerosas y a menudo extraordinarias fuentes históricas, documentales, musicales, literarias, nos permiten ilustrar los principales momentos de esta historia conmovedora y trágica. Los textos perturbadores o muy críticos de los trovadores y de los cronistas contemporáneos serán nuestro hilo conductor y, en especial, la extraordinaria Canción de la cruzada albigense en forma de canción de gesta, con casi 10.000 versos, conservada en un único manuscrito completo en la Biblioteca Nacional de Francia. Dicho manuscrito, que perteneció a Mazarino pasó a ser propiedad en el siglo XVIII de un consejero de Luis XV. Fue entonces cuando uno de los primeros medievalista, La Curne de Sainte-Palaye, hizo una copia para poder estudiarla y darla a conocer.
|