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L’accelerazione prodotta nella penisola spagnola dagli attacchi razzisti degli ejidos, e poi dall’ondata di encierros di migranti per ottenere la regolarizzazione nel 2001 e nel 2005, l’innovazione delle forme sindacali portata dalla migrazione del modello di union organizing a Londra o dalla comparsa degli intermittenti dello spettacolo come protagonisti sociale in Francia, o la comparsa di flash mob come VdeVivienda (in particolare a Barcellona) sono stati processi che hanno sconvolto, oltre gli stessi protagonisti, i dibattiti e i contesti politici in cui situare il movimento.
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3. Por último, un tercer margen a lo largo del cual reflexionar se refiere a la contaminación entre diferentes formas de organización política. A decir verdad, en los últimos años, han surgido formas organizativas innovadoras a partir del encuentro entre raíces históricas y subjetivas diferentes, lo cual ha dado lugar a procesos en transformación. La imprevisibilidad de estas contaminaciones, ligadas a la aparición de nuevas subjetividades generacionales, al protagonismo de acontecimientos singulares, a las nuevas dinámicas de producción, a la composición social y cultural producida por los flujos globales, hace que cada vez resulte menos eficaz pensar la estrategia política de forma diacrónica y programática. La aceleración producida en España por los ataques racistas en El Ejido y, luego, por la oleada de encierros de migrantes para obtener una regularización en 2001 y en 2005, la innovación de las formas sindicales a raíz de la migración a Londres del modelo de union organizing o de la aparición de los intermitentes del espectáculo como protagonistas sociales en Francia o la irrupción de flash mobs [movilizaciones relámpago] como VdeVivienda (en particular en Barcelona), han sido procesos que han sacudido, no sólo a sus protagonistas, sino también los debates y los contextos políticos en los que situar el movimiento. Del mismo modo, acontecimientos como la guerra en Irak o las imágenes de Ceuta y Melilla en el 2005 han impuesto poderosos escenarios de intersección entre transformaciones de la ética viva de la sociedad y la acción política autónoma. En muchos otros acontecimientos, en cambio, ha sido mucho más difícil que se produzcan procesos de contaminación más profunda, por más que en los análisis se reconozca su centralidad: tal vez éste sea el caso de la red de afectados ligada a los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que, pese a haber intentado construir una reflexión autónoma sobre la dimensión social del dolor y contra la guerra, no lograron producir un lazo con los movimientos y hoy por hoy se encuentran acorralados en los esquemas clásicos de derecha/izquierda, complot/justicia. Algo parecido sucede con el fenómeno de las banlieues [barrios populares] parisinas, donde la ausencia de voces “representativas” reconocibles en términos clásicos dificulta una contaminación, más allá del análisis, entre las revueltas urbanas y la innovación de las formas de acción del movimiento a escala europea.
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