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Hiam Abd El Samad y su esposo egipcio Anwar Hasaneen se casaron en el Líbano hace 23 años y tienen tres hijas, Nour de 17 años, ‘Amar de 12 y ‘Ayia de 9. La familia sigue residiendo en el Líbano, que consideran su hogar. No obstante, debido a que Hiam no puede transmitir su nacionalidad libanesa a su esposo e hijas bajo la ley de nacionalidad libanesa, la familia ha tenido que sufrir dificultades y privaciones importantes. Hiam ha tenido que asumir la responsabilidad de ser la principal fuente de ingresos de la familia ya que su esposo, como extranjero, tiene dificultades para obtener empleo. Sin la nacionalidad libanesa, en cuanto dejen la escuela, las hijas de Hiam se enfrentarán a dificultades para permanecer en el Líbano, el único hogar que han conocido. Para Nour, esto suposo tener que ser casada a los 15 años de edad a un pariente en Egipto. Además, Anwar y las hijas no reúnen los requisitos para obtener un seguro de salud, lo cual les dificulta cubrir los gastos médicos, en particular para ‘Amar que ha necesitado operarse. Al considerarlas extranjeras, las niñas tampoco pueden reclamar las prestaciones sociales que de otra manera ayudarían a cubrir los pagos de escuela especiales para ‘Ayia que es disléxica.
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